Por qué no mejor piensas en mí

Tócate como si estuviera a tu lado
acaríciate
caliéntate
humedece tus dedos y entiérratelos poco a poco
–como si yo lo estuviera haciendo–
agárrate los senos, apriétalos suavemente
gime 
desnúdate
sigue tocándote
no dejes de acariciarte
clávate los dedos
uno
dos
crúzalos
balancéalos
de arriba abajo.


Klimt, Gustav. “Danae” (1907). 

Comentarios

Entradas populares