Lectura de Besar al detective
Terminé de leer Besar al detective del sinaloense Élmer Mendoza, quien se ha convertido en uno de mis escritores de cabecera. Como con los anteriores libros –del padre de la narcoliteratura– éste no me desilusionó. Aunque ahora mis lecturas, además de hacerlas como lector, válgase la expresión, las hago como escritor. Y sí, Élmer Mendoza es una influencia en mis textos, o al menos así pretendo que sea.
Por ejemplo, una de los recursos que me gusta mucho –y que a veces hago lo propio en mis relatos– es que Mendoza siempre da una referencia musical: el Zurdo Mendieta siempre está escuchando una canción y esto hace que nos imaginemos la atmósfera de la escena a la perfección, ya sea al ritmo de Janis Joplin o Bob Dylan.
En fin, el libro nos entretendrá con balaceras, secuestros, traiciones, venganzas, apuestas, cervezas, mujeres como manipuladoras del mundo y mucho rock and roll, al ritmo del pum, pum, pum de los AK47.
Por ejemplo, una de los recursos que me gusta mucho –y que a veces hago lo propio en mis relatos– es que Mendoza siempre da una referencia musical: el Zurdo Mendieta siempre está escuchando una canción y esto hace que nos imaginemos la atmósfera de la escena a la perfección, ya sea al ritmo de Janis Joplin o Bob Dylan.
En fin, el libro nos entretendrá con balaceras, secuestros, traiciones, venganzas, apuestas, cervezas, mujeres como manipuladoras del mundo y mucho rock and roll, al ritmo del pum, pum, pum de los AK47.

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