La pluma del águila

EL AMÉRICA QUE TODOS QUEREMOS
por Luis Chorawsky

Ayer fuimos testigos de una victoria heroica por parte del equipo más odiado del futbol mexicano: las Águilas del América. En un partido histórico, en el que dejaron el corazón en la cancha fronteriza, obtuvieron el triunfo 2-1 con sólo 9 jugadores y contra el actual campeón de la Liga MX: los Xolos de Tijuana; quienes además perdieron el invicto en esa perrera que creían infranqueable.

Desde el inicio, el cuadro de Coapa tuvo que remar contra la corriente, puesto que desde los 30 segundos, el árbitro, un tanto localista, amonestó al argentino Rubens Sambueza. El club azulcrema, adaptándose a las vicisitudes del partido, continuó jugando lúcidamente como lo ha hecho en lo que va del torneo. Fue de esta forma como consiguió provocar un penal a favor, que concretó Oswaldo Martínez a los 10 minutos de iniciado el partido, poniendo así la pizarra 1-0 a favor de las Águilas.

Para el minuto 19 Sambueza recibiría su segunda tarjeta amarilla y con en ello saldría expulsado del encuentro, pero las Águilas en lugar de desmoronarse, continuaron jugando con la frente en alto; el club se portó sobrio y le jugó al tú por tú al cuadro tijuanense que aprovechando la ventaja numérica comenzaba a presionar la portería resguardada por Moisés Muñoz, quien dio uno de los mejores partidos de su carrera.

Aunque, inusitadamente para el cuadro azulcrema, al minuto 38 el árbitro expulsó, por doble tarjeta amarilla, a Aquivaldo Mosquera, lo que implicaría jugar con 9 hombres. El Piojo Herrera sacrificó entonces a Benítez para que El Negro Medina ocupara su lugar y así poder controlar la media cancha. 

Aquí comenzaba la hazaña, a partir de este momento fueron 9 guerreros-águila que cobijados por la afición más fiel y grande del país, no se detuvieron ni intimidaron ante nada, y pelearon hasta el final para conseguir los 3 puntos de tan osado partido.

Comenzó la segunda mitad, El Piojo mandó a la cancha a Juan Carlos Valenzuela, tratando de fortalecer la defensa y jugando al contragolpe, si se puede llamar así al ataque americanista que era comandado por propios jugadores defensivos. Fue así como Paul Aguilar se fue al frente sorpresivamente, por una de las bandas y antes de entrar al área enemiga sacó tremendo disparo que se incrustó al fondo del marco defendido por Cirilo Saucedo, después de que la esférica tomó un efecto inusitado.

La frontera se paralizó, la perrera estaba siendo domada. Xolos, con la ventaja de 2 jugadores más, siguió atacando y consiguió reducir la ventaja hasta el minuto 75, pero la historia estaba escrita, esta noche tenía que ser azulcrema, una noche que mostró al América que todos queremos ver... Un América que no sólo nos hizo soñar, sino palpar y acariciar el campeonato, sin importar que apenas estemos en la fecha 6.




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